Praga alternativa: la ruta de David Černý


La capital de la República Checa es un destino que creció muchísimo turísticamente en los últimos años. En el 2002 hubo una gran inundación que colapsó la ciudad y que casi derrumba el reconocidisimo Puente de Carlos. Los checos supieron levantarse y con una fuerte inversión embellecieron la ciudad y la pusieron en el top de lugares visitados en Europa con más de 9 millones de turistas al año.

Nosotros estuvimos una semana en esta fantástica ciudad, recorriendo los puentes, el Castillo de Praga y algunos parques que merecen muchísimo la pena. Sí es hermoso. Sobre todo porque Praga fue una de las pocas ciudades que no sufrió daños serios durante la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, después de varios días sentimos que le debíamos dar una vuelta de tuerca a esta ciudad de cuento de hadas y por suerte apareció David Černý. Él es un escultor checo que saltó a la fama en 1991 tras pintar de rosa un tanque ruso para mostrar su descontento con el comunismo.

Ese tanque estuvo muchos años exhibido en el centro de Praga pero actualmente el primer ministro es más amigo de los soviéticos y pidió retirarlo.

Las demás obras de David Černý se desparraman por la capital sin respetar "casco histórico" o los mapas para turistas que solo muestran una parte. Por eso decidimos crear una "Ruta Alternativa" que nos mostrara otra Praga y que nos dijera algo más de los checos, de su ironía y de su cultura. 

La estatua más reconocida por su ubicación en la calle céntrica Husova 243 es "Viselec" o "El Colgado". Un hombre cuelga de un edificio con una mano mientras tiene la otra en su bolsillo. 

Supuestamente representa la dualidad de los días que corren entre rendirse o no.

































Lo más impactante es que este hombre es Sigmund Freud.

La segunda que visitamos fue "Embryo". Puede pasar desapercibido si no se sabe que en el lateral del Teatro na Zabrali. Anenské náměstí 5, hay una obra de arte.


Este feto estancado en una canaleta, puede hablar del arte, de la vida o del agua. Cada uno elige su interpretación ¿no?.
La siguiente escultura fue bastante difícil de encontrar, porque se haya dentro de la Galería Lucerna, en la calle Vodičkova. Representa al patrón religioso del país San Wenceslao pero sentado sobre su caballo muerto. Este gran héroe checo se encuentra en su estatua ecuestre original o "normal" afuera de esta hermosa Galería en la plaza de Wenceslao.


David Černý demuestra que puede ser muy provocador.

Seguimos el paseo cruzando el Rio Moldava hasta el Museo de Frank Kafka en la calle Cihelná 635 . El escritor vivió en 12 casas distintas en Praga y en este museo se recopilaron cartas, fotografías y anécdotas de su vida. En la entrada se encuentran las estatuas de dos hombres haciendo pis.

Están parados sobre el contorno que equivale al de la República Checa y por un sistema eléctrico se mueven mientras hacen pis. Algunos dicen que ese movimiento es porque escriben frases con el chorro de agua.

Si el día acompaña caminar al lado del río Moldava es un gran plan para disfrutar de Praga. El parque Kampa está muy cerca del centro y forma parte del circuito de Černý porque allí están "Los Bebés".  Estos tres bebés gigantes con la cara deformada por algo que parece un código de barra se mezclan entre los árboles. Muchos que pasan los tocan y por eso su color cambia en algunas partes del cuerpo. Praga está plagada de la leyenda " Si lo tocás volvés", por eso sus esculturas aparecen doradas allí donde pasó la mano turística.




 No diría que son "tiernos", pero si gigantescos.
David Černý también homenajeó con su obra al probablemente praguense más conocido y prestigioso: Franz Kafka. Es una de las últimas obras del artista y la más compleja en su funcionamiento:  la cabeza tiene 42 "pisos" y todos se pueden mover individualmente. ¿Dónde encontrarla? En Národní třída, a la salida del Centro Comercial y entrada al Metro.

Para hacerla se utilizaron  24 toneladas de hojalata inoxidable y lo más curioso es que nunca deja de moverse, formando y deformando la imagen del escritor.
Dejamos lo mejor para el final, nuestra obra preferida y la más difícil de encontrar de todas. En la Futura Art Gallery. Holeckova 49, se encuentran estos dos "culos". El espectador tiene que subir por una escalera y asomarse a ver qué es lo que pasa adentro.


En el primer culo hay un videoclip de un hombre dándole de comer al otro con la canción de Queen "We are the Champions".

 Lo que hay en el otro lo dejamos para que lo descubran, así les queda algo de misterio también.




Ojalá que puedan hacer esta ruta que te permite ver de otra manera la ciudad y completamente gratis. Todas las fotos fueron sacadas por nosotros.










Lo que la nieve nos dejó


Augusto y yo pasamos tres días en Zakopane, un pueblo de 30 mil habitantes en el sur de Polonia casi en el límite con Eslovaquia. Es un lugar de montaña, donde hay más de 300 kilómetros de rutas de trekking y ascensos a lagos y vistas panorámicas. Eso planeábamos y soñábamos hacer, pero nos tocaron tres días de lluvia torrencial y fríos bajo cero. 

- Los caminos están cerrados- sentenció en inglés la señora de Información Turística. Pueden visitar el Museo de Arte Municipal.


Ningún museo se podía comparar con la montaña y la naturaleza así que hicimos oídos sordos a los pronósticos y nos dedicamos a esperar que pare de llover. 
No paró.
Cuando se cumplieron las 50 horas seguidas de lluvia intensa decidimos cambiar nuestro sueño por uno más cercano y más concreto: que nieve.
Eso era posible por las temperaturas y la altura de Zakopane. 



Augusto vio nevar dos veces en su vida: en el ’99 y en el 2007. 
Yo vi nevar dos veces en mi vida: en el ’99 y en el 2007. 

Los viajes largos te hacen abrir ventanas que no sabías que tenías y también conocer las de la persona que viaja con vos. 


Charlamos de las sensaciones de ver nevar por primera vez. Los dos teníamos 10 años y fue durante un viaje familiar. 
Los Rosés se fueron en auto a Bariloche y en la ruta vieron los primeros copos blancos. Se bajaron abrieron la boca para agarrar alguno y sacaron fotos que aún hoy conservan.
Los Pagola se fueron en auto a Mendoza y en la ruta vieron los primeros copos blancos. Se bajaron y obligados por mamá se pusieron bolsas de nylon en las zapatillas para no mojarse. Ridículos y emocionados abrieron la boca para agarrar la nieve y sacaron fotos que aún hoy conservan.

Los dos nos acordamos hasta las patentes de los autos: un Polo CSR 405 y un Renault 18 BIO 129 ¿Será que somos tan frikis? ¿O que algo nos dice que teníamos que estar juntos?.
¿Cuántas de estas historias en común tenemos? 
Será que tienen que pasar 55 horas de lluvia seguida en un pueblo perdido en la montaña para contarnos cosas tan importantes que en el día a día pasan por insignificantes. 

En el 2007 fue distinto. Los dos éramos estudiantes de periodismo en nuestro primer año, compartíamos ciudad, carrera y hasta algunos amigos y nada más. 
Él vivió la locura blanca en el techo de una pensión, yo en la plaza Sarmiento con mi perro y mi mamá. Él no se acuerda mucho. Yo sé que tenía que estudiar para un recuperatorio de Opinión Pública y no lo hice por irme a jugar. La hegemonía y la espiral del silencio eran menos importantes que mi plaza del barrio completamente blanca.


Seguro no sabíamos de la existencia del otro en el ’99 y probablemente no nos acordamos en el 2007. Pero anoche estábamos los dos solos en el culo del mundo y pensando fuerte: va a nevar y lo vamos a ver juntos.


No nevó. Nos quedamos despiertos esperando alguna mínima señal, con las zapatillas listas para salir pero no se nos dio. Un poco decepcionados nos fuimos a dormir pensando que el viaje es largo y el invierno también. Siempre puede haber una revancha.


Hoy nos despertamos a las 5.30 de la mañana para tomar un Polski bus hacia Wroclaw, otra ciudad polaca. Los Polskibus son los colectivos más baratos de Polonia y muchas veces salen en horarios extraños.




Nos cambiamos, nos abrigamos y nos pusimos la mochila al hombro. Al abrir la puerta de la casita en la que nos estábamos quedando vimos el espectáculo.


No sólo estaba nevando sino que estaba nevando tremendamente fuerte y continúo.
Saltamos y juntamos toquitos de nieve con las manos, sin guantes y sin bolsas de nylon en las zapatillas. Escribimos Randevuses y también un corazón cursi y efímero que la nieve se encargó de borrar.





























En la tercera nevada de nuestras vidas si sabemos de la existencia del otro.
Por suerte.
Y ahora hay fotos que vamos a conservar.








Randevuses en Bélgica

Si hay algo que nos está dando este viaje son encuentros. Esos "rendez vous" que traducimos del francés en Randevuses para bautizar nuestra aventura.
Estas fotos son una pequeña muestra de toda la gente que nos cruzamos, con las que compartimos, conectamos, charlamos y reímos. Muchos de ellos eran completos desconocidos para nosotros, otros amigos de toda la vida; pero todos igualmente importantes en estos meses nómades. 


A Max lo conoció Mari en el 2006 cuando él estuvo de intercambio un año en Argentina. Primero fueron amigos y ahora ya se consideran familia. Max no habla español, habla argentino, pudo captar y adorar nuestra ironía, el mate y la chispa de las pampas.
Max está viviendo junto a su novia Charlotte en un "Coloq", una casa compartida por 9 personas en las afueras de Bruselas. 


Ella es Charlotte, o "Cha" para los amigos. El problema es que su nombre se pronuncia "sha" y nosotros al hablar con este acento tan argento parecía que la estábamos "sha"mando a e"sha" todo el tiempo. Cha nació en Francia y es una amante de los viajes. Hace poco se fue a la India sola y escribió y dibujó un libro de viaje que dejaría a cualquiera con la boca abierta.


Isaac nació en Chinandega una ciudad rural de Nicaragua. Allí conoció a Marine, la chica de anteojos y hermana de Cha. Esta foto la tomamos en el metro durante el finde que ambos festejaron su despedida de solteros. Esta pareja nos demostró que no existen barreras ni distancias si dos se quieren de verdad. Isaac nunca había salido de Chinandega antes de conocer a Marine y su decisión fue tan grande que cruzó el atlántico y aprendió francés para casarse con su amor.

Maya es peruana de Lima y la conoció Mari en otro viaje a Bélgica. Enérgica, risueña y con una sonrisa pintada en la cara Maya nos compartió sus experiencias de un viaje a la India. Con ella jugamos a un juego en francés en que el que hay que decir un nombre, un lugar y un profesión que comiencen con la misma letra. Nos reímos y comimos fideos. Casi pierde el colectivo así que tuvo que correr y dar besos apurados, así tan Maya.


Jerome es uno de los 9 habitantes de la casa Coloq. Él trabaja para la televisión estatal belga a pocas cuadras de la casa. Cuando le contamos que éramos periodistas nos invitó a recorrer el canal y a presenciar un noticiero en vivo. Nos llamó la atención que el edificio estaba divido en dos, una parte para la parte francófona y la otra para la de habla flamenca. Su novia es Celine y es francesa y dibujante. Jerome comparte con Max la pasión por navegar y también por la cerveza.


Quentin es otro de los miembros de esta maravillosa casa. En esta foto estamos revolviendo la basura de un supermercado amigo que les deja productos que no están en mal estado y que los chicos del Coloq buscan todos los martes. Quentin es guía de trekking y trabaja para una empresa que organiza viajes de aventura por todo el mundo.


Los chicos del Coloq, no están todos. En ese living pasa de todo: desde una clase de gimnasia por proyector, una cata de cerveza, competencia de damas chinas y también se baila al ritmo del Long Play.


Como no podía ser de otra manera visitamos a la familia de Max: los Caudrón. Ellos viven en las afueras de Lovaina La Neuf y nos invitaron a pasar el día en su casa. Los anfitriones: Fabiane y Herbe (con la bandera) nos contaron que cuando Max estuvo en la Argentina lo llamaban "El Golden Che". Si bien vestía remeras de Guevara tenía por las dudas una visa en la billetera. En la foto están los hermanos de Max: Julien y Morgana, falta Augustine, hermano menor que estaba estudiando!


Nuestra gran recorrida belga siguió por la ciudad amurallada de Namur, capital de Wallonia. Allí además de castillos y fiestas medievales vive Bon mamma: la señora de la foto y abuela de Max. Ella nos recibió con una super merienda y estuvimos charlando horas y horas de la vida. Su marido era navegante y trabajaba para un barco frutero, así recorrió todo el globo. Bon mamma nos hizo conocer el mundo a través de sus historias y terminamos viendo una foto del barco frutero en Bahía Blanca, Argentina.

Alex también hizo un intercambio en Argentina durante un año. Ahí se conoció con Mari y se hicieron muy amigos. Él es el relator de fútbol y automovilismo más joven de la televisión belga. Un Crack!!. Además tiene alma viajera, imperdibles son sus historias sobre Bali donde trabajó construyendo una escuela.  En la foto estamos en su casa de Kortrijk, una de las ciudades más pujantes de la zona flamenca de Bélgica. Y obviamente tenemos que hablar de Greetje, la mamá de Alex! Ella nos trató como sus sobrinos y compartimos charlas y almuerzos riquísimos con su perfecto español que estudia hace años. 


Alex nos invitó al cumpleaños de Nico ( el chico de remera roja). Él es un reconocido DJ de Bélgica y su cumple lo organizó en el altillo de su casa: un lugar alucinante! Comimos papas fritas y frikandel, un plato típico. Justo coincidió el cumpleaños con un amistoso de la selección belga previo a la Eurocopa.








Cómo contamos el viaje

Marcelo Chapay fue la primera persona que se interesó en Randevuses para escribir una nota. Nos entrevistó a la distancia y le contamos lo que sentíamos con este viaje, algunas anécdotas y cuales eran nuestros próximos pasos. Marcelo trabaja para Coemu Digital un proyecto periodístico de la Universidad de Avellaneda, Argentina; después de nuestras largas reflexiones plasmó en una bella nota lo que hablamos.
Para leerla completa hacer click acá.

Hace unos días también nos contactaron de la Radio Keops 90.1 de la ciudad de La Plata, Argentina, para hacernos una nota en vivo. Desde la isla de Gran Canaria contamos nuestro proyecto y hablamos con Fernando Delaiti y Virginia Pignaton los conductores del programa "De Viaje" sobre los recorridos y los sueños. Les dejamos la nota completa:


En el pueblo de Agaete, Gran Canaria, conocimos a Náyade, ella es la productora del noticiero de la TV Canaria. Nos propuso hacer una nota para poder mostrarles a las siete islas lo que hacíamos con las fotos polaroid y nuestro blog. Así fue como días después nos encontramos con Náyade y con Aday, el camarógrafo, en la playa La Cícer en el centro de Las Palmas. La charla fue muy amena y nos prometimos volver a encontrarnos a tomar una cerveza. El resultado de ese encuentro se puede ver en el video que está a continuación.


Lanzarote: una isla de otro planeta



70 kilómetros de largo alcanzan y sobran para demostrar que su paisaje es único. En la isla de Lanzarote no abunda la vegetación, el viento es una constante y la vida animal se reduce a especies que saben esconderse muy bien del ojo humano. 
Parecen cualidades negativas y sin embargo es un lugar espectacular. La belleza está detenida, monumental e imperturbable. Otro planeta, Marte quizás por la ceniza de lava roja, otros dicen la Luna por sus cráteres y la sensación de que el hombre no ha pisado gran parte de ese suelo. Lo único que nos devuelve a la Tierra son las olas chocando incansables contra la isla.



Las Islas Canarias son españolas aunque estén a menos de 100 km de la costa africana, frente a Sahara Occidental. Son siete islas y Lanzarote es la cuarta en extensión y probablemente la más rara. Su extrañeza se debe a dos erupciones volcánicas que ocurrieron hace menos de 300 años. Para los tiempos del universo, tres siglos son un suspiro.  La primera erupción fue en 1730 y duró seis años, la segunda fue en 1824. En ambos fenómenos los volcanes ardieron y casi una cuarta parte de la isla quedó sepultada.
Ríos de lava corrieron furiosos hacia el océano; cuando estos se enfriaron generaron cuevas, cráteres, riscos y avanzaron sobre la costa, agrandando  la superficie de Lanzarote y convirtiéndola en una isla increíble.

Centros de Arte, Cultura y Turismo

César Manrique, es un nombre que a ningún lanzaroteño se le escapa por ser quien le dio un empuje único a esta tierra. Este hombre diseñó varios centros turísticos que combinan arquitectura y naturaleza y que son visitados por miles de personas al año. También él dispuso que todas las construcciones de la isla se pintaran de blanco, lo que genera un bello contraste con el negro de la lava.

Los dos centros más impactantes son Las Montañas del Fuego en el Parque Nacional Timanfaya y la Cueva de los Verdes. El parque Timanfaya es una reserva donde abundan los volcanes y hay ríos inmensos de lava petrificada. El recorrido en bus dura 40 minutos¸ se pueden observar cráteres, cuevas y un paisaje inhóspito que parece detenido en el tiempo.









En la parte norte se encuentra “la Cueva de los Verdes”, una cueva subterránea de 7 kilómetros de extensión que desemboca en el mar. En su interior se observa el camino de la lava en la profundidades y como fue esculpiendo las capas de la tierra.




















Fuerza Natural

Otro de los lugares que valen la pena son “Los Hervideros”, el mar y la lava se encuentran y forman unas cuevas con huecos en los techos. Desde arriba uno puede observar como el agua se levanta varios metros y es expulsada por esos agujeros en lo alto de la caverna. De allí su nombre: parece que el mar hirviera.

















"Nadie sabe explicar porqué el agua es de ese color verde" nos dice un conejero, como se les llama a los habitantes de la isla. Es que el Charco de los Clicos es inexplicable: un lago a 200 metros del mar de un color verde intenso rodeado de montañas de ceniza rojas y grises. Hay que ver para creer.


Pero en Lanzarote no todo es volcán y lava, también hay playas que son una parada obligada. Destacamos dos: la playa del Papagayo a la que se accede en auto. La llegada es desde lo alto del risco, ideal para elegir en que “calita” se va a pasar el día. Las calitas son unos espacios de arena entre rocas: unos lugares únicos para disfrutar del mar y la playa en un espacio pequeño, íntimo. En esa zona también destacan la Playa Mujeres, del Pozo y Puerto Muela. Si en lugar de la tranquilidad se prefiere una playa amplia y con olas para practicar deportes la ideal es Famara en la costa oeste.




















Otra región imperdible es La Geria donde se producen reconocidos vinos blancos que crecen al ras del suelo volcánico. En ese sector de la isla se pueden visitar varios viñedos que muestran el proceso de la vid y además convidan algún vaso para degustar la uva.


















La capital de Lanzarote, Arrecife, no sigue el camino del resto de la isla, es una ciudad chata sin mucho que ver. Sin embargo, hay varias ciudades como Haría con sus mil palmeras, Teguise con su mercado del domingo y El Golfo frente al mar, que son pueblos muy bonitos y obligatorios para entender cómo viven los lugareños. En estos sitos se puede probar unos buenos ajies al padrón, unas lapas al ajillo o unas papas arrugadas con mojo rojo, manjares canarios que no defraudan ni al paladar más exigente.





















Lanzarote le debe el nombre a un marino italiano llamado Lanceloto Malocello aunque antes en la lengua aborigen la llamaban  Titerogakaet. Según dicen es un término de origen bereber que significa "la que está quemada".  Hoy en día muchos la  conocen como “la isla de los volcanes” y sin dudas que lo es. 



Las gemelas tanzanas

Cuando estaba en sexto grado de la escuela 10 la maestra de Ciencias Sociales nos pidió hacer una monografía del país que quisiéramos conocer. Muchos de mis compañeros eligieron Brasil, Inglaterra y Francia yo opté por Tanzania. Me costó muchísimo hacer el trabajo, no había internet y los datos en la Encarta eran escasos. Busqué varios libros y hasta le pedí prestado un cd a mi tío de música africana. Aprendí que Freddy Mercury había nacido ahí, que es uno de los mejores países para hacer safaris y que tiene la montaña más alta de África: El Kilimanjaro. Nunca se fueron mis ganas de conocer esa tierra lejana de animales y sabana.

Dieciséis años después de esta historia mientras caminaba por una feria de pulgas en la ciudad de Bruselas encontré la camiseta – en mi talle- de la selección de Tanzania. Salía 2 euros. Mi amigo belga Max me dijo: comprátela, es una señal y además nadie en el mundo va a tener esa remera. No tardó en convecerme.

Esa misma noche la pusimos a lavar en la casa donde estábamos nosotros y otros 9 habitantes. A la mañana siguiente Augusto vino consternado a decirme que la camiseta había desaparecido.

- ¿Pero cómo? – le dije- ¿Y el resto de nuestra ropa está?
- Está todo menos la de Tanzania- me respondió él.

El misterio creció cuando uno a uno fui abordando a los habitantes de la casa y todos decían no saber de lo que estaba hablando. Me quedaba solo un concubino por interrogar: Quentin.
Él es francés y se dedica a guiar grupos de trekking por diferentes montañas. Cuando le pregunté por la camiseta me miró como si lo estuviera cargando.

- ¿La de la selección de Tanzania? ¿Una azul con amarillo? – dijo intrigado
- Si, si, esa – respondí- ¿La viste?
- Uy! Perdón es que creí que era la mía.

El año pasado él tuvo que guiar a un grupo por la cima del Kilimanjaro y amó tanto el país que también compró la casaca de la selección.


Quentin no tardó en bajar con las remeras y salió esta foto.  Ninguno podía creer que en la misma casa se encontraron las camisetas que supuestamente no tenía nadie en el mundo.
Bueno, ya somos dos, ahora nos faltan sólo nueve y armamos el equipo de amantes de Tanzania. 

9 lugares imperdibles para visitar gratis en Amsterdam

La capital de los Países Bajos es un sitio muy caro para visitar pero su encanto hace que se incluya en la mayoría de los tours por el viejo continente. Amsterdam es reconocida mundialmente por sus bicicletas y la verdad es que no hay mejor manera de recorrerla que pedaleando. Sus calles repletas de canales, sus puentes, y las casas inclinadas se disfrutan más con la velocidad de la bici.


El valor del alquiler depende de la cercanía con el centro, pero una bicicleta de paseo con seguro incluido y candado puede estar entre 10 a 20 euros el día. Ya que es bastante dinero lo mejor es aprovecharla bien y sacarla a pasear por fuera de Amsterdam. 
A continuación les dejamos 9 propuestas ideales para disfrutar de la metrópoli sin hacer llorar el bolsillo.



1. Los tulipanes no son las únicas flores que se pueden encontrar en los Países Bajos, quien pase más de un día en Amsterdam notará que en cada esquina o cerca de los canales crecen flores silvestres coloridas y hermosas. Para conseguir semillas el mejor lugar es el Bloemenmarkt o Mercado de las Flores (Singel, entre Muntplein y Koningsplein),que abre todos los días de la semana desde las 9 hasta las 17.30. No sólo se ven bulbos y semillas sino maneras de obtener plantas bastante particulares, sin dudas es un must de Amsterdam.


























2. Paris y Londres no son las únicas capitales que deslumbran por sus espacios verdes. La pequeña Amsterdam también cuenta con varios parques que valen la pena visitar. Hay que estar atentos a las agendas culturales porque constantemente hay ferias, conciertos y festivales.
El Oostepark se encuentra en el oeste de la ciudad y es considerado un espacio multicultural. Ahí se puede visitar la “piedra del orador”, un sitio donde las personas pueden hablar sobre el tema que quieran todos los sábados al mediodía. Por otro lado el Vondelpark es otro pulmón verde de casi 50 hectáreas que destaca por sus explanadas de césped y lagunas. Por su extensión recomendamos recorrer este parque en bicicleta.






































3. En el último piso del Hotel Hilton, sobre la calle Oosterdoksstraat, se encuentra el Skylounge, un restaurante que tiene una vista panorámica de toda la cuidad. Si, sabemos que es necesario un presupuesto holgado para sentarse a comer pero se puede visitar la terraza sin necesidad de consumir. Recomendamos subir antes de que el sol se haya ido por completo, ya que Amsterdam no tiene una buena iluminación de los edificios públicos porque hay una normativa que impide el gasto de electricidad. Por eso es mejor apreciarla con algo de luz.


























4. A la isla de Amsterdam Noord se llega a través del ferry de la 'Buiksloterweg" una balsa gratuita que sale cada 2 minutos y medio. Se toma atrás de la Estación Central y es un paseo de menos de 5 minutos que te deja del otro lado del río. Desde allí se puede apreciar una vista muy linda de la ciudad sobre todo en el atardecer. Además tiene el imperdible Eye: Instituto de Cine, un edificio arquitectónicamente impactante donde funciona un museo del séptimo arte. Este espacio gratuito permite conocer antiguas filmadoras, ver películas sin cargo y también disfrutar de las exposiciones temporales sin desembolsar un solo eurito.



























5. El Magere Brug es uno de los puentes más bonitos de la ciudad y ¡eso que son más de mil!. Se encuentra sobre el río Amstel, cerca de la Kerkstraat. Este puente levadizo se construyó en 1934 y visitarlo de noche con sus miles de luces puede ser muy romántico.

6. No podés visitar la capital de los Países Bajos sin perderte aunque sea un rato por las 9 Calles o 9 Straatjes. Además de ser el barrio más fotografiado, tiene la mayor variedad de restaurantes, tiendas de diseño, coffee shops y negocios para satisfacer a cualquier comprador.

7. El slogan de la ciudad es “I AMsterdam” y miles de turistas se acercan hasta la puerta del Rijksmuseum o Museo Nacional para hacer la selfie pertinente con ese cartel. Nosotros recomendamos sentarse en la fuente enfrente de las letras gigantes y observar a las personas. Les prometemos caídas, alguna pelea, y sin dudas miles de palo selfie y caras con bocas de pato. Los jardines del museo también son un sitio recomendable, sobre todo una fuente que permite que la gente ingrese adentro sin mojarse: ¡Una locura total!. Sin dudas el edificio del Rijksmuseum es impactante y tiene la particularidad de que está atravesado por una bicisenda lo que lo transforma en un paseo obligado cuando se alquila una bici.

































8. El Begijnhof es un barrio muy especial y silencioso, escondido a solo metros de la Plaza Spui. Es un jardín rodeado de casas que se fundó en 1346 por las beguinas, una hermandad femenina laica. En este lugar se encuentra la casa más antigua de Amsterdam con fachada de madera y también la Engelse Kerk una iglesia clandestina.



9. No hace falta salir de Amsterdam para ver un molino de viento original. En el este de la ciudad se 
encuentra la Cervecería  Brouwerij ‘t IJ que funciona en los antiguos baños públicos al lado del molino De Gooyer. Por sólo 3 euros se puede probar la cerveza artesanal y ver por fuera uno de los 6 molinos originales que todavía se conservan en la ciudad.



· Todas las fotos son originales de Randevuses.




Cómo recorrer Atenas con 40€ por día


Atenas es una ciudad fascinante, en cada esquina hay huellas de la historia de la humanidad, en cada monte se puede ver un atardecer de película y en cada barrio probar los deliciosos manjares helénicos. Lo mejor de todo es que no hace falta tener un presupuesto holgado para disfrutar de una de las capitales más ruidosas y cambiantes de Europa. 
En esta nota hay recomendaciones para, en sólo tres días, y por 40€ por persona hacer un pantallazo general de cómo viven los atenienses y de alguna manera tomarle el pulso a la capital griega.


Para dormir en Atenas se puede contratar un AirBnB (habitaciones privadas o compartidas que alquilan atenienses). La zona de Omonia, más allá de no ser de las más pintorescas, tiene una muy buena ubicación y se puede encontrar alojamiento desde 10 a 15€ por persona por día. También existen infinidad de hostels a partir de los 12€ con habitación compartida. Obviamente si lo que se quiere es un hotel de lujo la posibilidad siempre está.

Día 1
De mañana:
Para arrancar a reconocer la ciudad es indispensable hacer el Free Tour. En casi todas las capitales europeas está esta posibilidad de recorrer a pie y con un guía en tu idioma los puntos centrales de la ciudad. Una vez terminado se estila dejar una propina. El valor lo pone cada uno pero lo mínimo suelen ser 5€ por persona.
En Atenas el Free Tour sale desde la Puerta de Adriano todos los días a las 9.45. El guía en español se llama Dimitri y es un amante de contagiar su amor por Atenas. El recorrido dura aproximadamente dos horas y media, pero si tienen un tiempo más Dimitri ofrece hacer un tour extendido de cuatro horas.
Es fundamental llevar gorro y agua. El calor en Atenas es cosa seria. En la avenida Panepistimio hay un lugar donde el jugo de naranja recién exprimido y frío sale 0,80 €.

De tarde:
Para almorzar después del tour se puede recorrer la zona de la Plaza Syntagma donde hay varios bares típicos atenienses. Allí existe una promoción de sándwiches tostados con panceta, queso, tomate, lechuga con papas al horno y una coca por solo 3.90€. ¡Y comen dos personas!

El Parque Nacional
Basta cruzar la avenida Amalia para llegar al Parque Nacional, el antiguo jardín del Rey Otto es un lugar para el relax y el disfrute. En su interior hay tortugas y árboles de todo el mundo. Solo hace falta elegir una buena sombra y descansar un rato para recargar pilas.
De noche:
En verano el sol se oculta entre las 20.30 y las 20.45 y Atenas, con sus siete colinas, está repleto de lugares para ver el atardecer. Apenas a cinco minutos del pie de la Acrópolis se eleva el Monte Philopappos. Se puede llegar a la cima muy fácilmente, son unos 15 minutos caminando. Con una cerveza Mythos, Pils o Alfa (1,50€ el medio litro) bien helada se aprecia mejor la caída del sol sobre la ciudad blanca. Desde allí la vista del Partenón es alucinante. En el pie del monte se encuentra la cárcel dónde, según cuenta la leyenda, Sócrates bebió cicuta. 

La Acrópolis al atardecer
Cuando la noche ya es un hecho se puede ir caminando hacia el barrio de Plaka para cenar. Un restaurant recomendable en cuando a precio y calidad es Paradosiako en la calle Voulis. Por 8€ por persona se pueden comer platos típicos muy abundantes con cerdo, pollo o bife de hígado.

Manjares helénicos
Gasto total aproximado: 30€.
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Día 2
De mañana:
Arrancar con un café frío con crema es muy tradicional y sólo cuesta 2€. Sirve para el calor, para despabilarse y se puede acompañar con un koulouris: rosca agridulce que se vende en los puestos callejeros a 0,50€. 
Ahora que ya vimos un poco la ciudad vamos con el plato fuerte: La Acrópolis. La entrada cuesta 20€, con la tarjeta ISIC de estudiante pagás 10€. Sin embargo, existe una entrada que incluye otros templos por fuera del predio y cuesta 30€. Si disponen de un tiempo acotado no es recomendable comprar esta entrada porque todo el recorrido lleva un día entero y muchos templos se pueden apreciar desde afuera.

El Partenón
En la puerta de la Acrópolis se ofrecen visitas guiadas en varios idiomas. Esto queda a elección de cada viajero, pero la realidad es que las referencias que da el parque histórico no son suficientes ni explicativas y además están en griego o en inglés. Se puede conseguir una guía en español por 15€ por persona que dedica dos horas a explicar cada uno de los monumentos. Vale la pena.
De tarde:
El hambre va a aparecer después del calor que se sufre en la Acrópolis por eso es bueno descansar un rato e ir caminando hasta la peatonal Aiolou donde se venden unos falafel en pita caseros a sólo 2.80€. Delicia de los dioses son estas albóndigas de garbanzo con su salsa de yogurt.
Para completar y complementar la visita a la Acrópolis es recomendable ir al Museo de la Acrópolis, un edificio inaugurado en 2009 con el objetivo de recuperar las piezas históricas que el Museo Británico tenía en su poder. La entrada cuesta para los adultos 5€ y para los estudiantes 3€. Los lunes está cerrado. 
De noche:
Uno de los barrios más movidos por la noche es la Plaza de Exarchia, donde los estudiantes universitarios son los anfitriones. Se puede beber y comer en la calle y además los fines de semana casi siempre hay recitales gratuitos. Está a unos 5 minutos a pie de la estación de Omonia y por sólo 3€ se preparan unos Kebab o Gyros (de carne de cerdo o pollo) completos que te dejan más que satisfecho. Lo mejor es sentarse en un banco y mirar la gente pasar, eso siempre será gratis.
Gasto total aproximado: 58€.
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Día 3
De mañana:

Burma y Baklava un solo corazón
Para sentirse un ateniense no se puede dejar de probar un baklava y un burma, pastelitos de masa filo y almendras: una delicia a 2€. Hay que relajar un poco después de tanta caminata así que lo mejor es perderse sin mirar el reloj por las callecitas irregulares de los barrios Plaka y Monasteraki. En la zona se pueden encontrar bueno suvenires para la familia o simplemente para mirar y no comprar. Especias, aceitunas selladas al vacío, jabones, aceite de oliva, remeras, imanes y los típicos llaveros desde 2€. Pelear el precio es una tradición que no ofende. Un detalle lindo y económico es comprar una postal partir de los 0,15€ y enviarla por correo por el módico precio de 0,80€.  

A partir de 1 euro
De tarde: 
Una buena opción es tomar un tranvía por 1,40€ hasta las playas y ver la zona del puerto Ateniense. Son aproximadamente 15 paradas para llegar hasta el mar y se tarda unos 45 minutos hasta arribar a la Marina de Flisvos. 
Si el calor golpea demasiado lo ideal es sentarse en un bar del centro de Atenas y pedir una ensalada griega con aceitunas, pepino, tomate, ají, cebolla y queso a 6€. Para acompañar el menú un té helado con jengibre y limón que puede costar unos 2€.

De noche:
Otro buen punto panorámico para ver la caída de febo es el Monte Lycabettus. Un teleférico llega hasta la cima y cuesta 5€ ida y vuelta. Entre varias personas también está la opción de tomar un taxi por un precio similar, siempre y cuando arreglen de antemano la tarifa con el conductor. Para los atléticos o ahorrativos, está el recorrido a pie. En unos 25 minutos se llega a la cima donde hay una iglesia y una vista espectacular de toda la ciudad. Lo mejor es quedarse hasta que las luces se enciendan y Atenas comience a brillar.

La capital iluminada

Al bajar del monte se puede cenar en el barrio Kolonaki donde hay varios restaurantes que ofrecen múltiples opciones. Recomendamos probar una “Pita para armar”, donde en un plato viene el pan, los brochettes de carne, papas fritas, ensalada y salsa por apenas 7€.
Gasto total aproximado: 33€.
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